La Comunidad Luterana de Colombia es una comunidad de vida reunida por la fe y que, inspirada en los valores del Evangelio, busca testimoniar el amor de Cristo en su pueblo escogido. Somos hombres y mujeres que aceptamos la gracia del Espíritu Santo y ponemos nuestros dones al servicio de la comunidad.
 
 

 

I. SU FUNDADOR

Como Iglesia Cristiana, su fundador espiritual es Jesucristo. En el siglo XVI la Iglesia fue reformada (entendiéndose como reforma la vuelta o regreso a los principios y orígenes) por Martín Lutero, entonces un monje agustino. Por lo tanto a Lutero se le puede considerar fundador institucional de la Iglesia Luterana.

 

II. CONTENIDO MEDULAR DE LA FE

 
Los luteranos creemos en Dios uno y trino (Santa Trinidad), es decir: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
 
 
 

 
 
 

III. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

 

Los cuatro "sólos" de Martín Lutero dan una idea clara y condensada de nuestra fe

1. Sólo Cristo

El único fundamento de toda la Iglesia, de su fe y de la fe de cada uno de los cristianos es Cristo y solamente Cristo. El mismo apóstol Pablo lo señala inequívocamente:

  • "pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es Jesucristo." (1 Corintios 3:11)
  • "porque no hay más que un Dios; y no hay más que un hombre que puede llevar a todos los hombres a la unión con Dios: Jesucristo." (1 Timoteo 2

2. Sólo la Bilbia (Sola scriptura)

La fuente única de revelación es la Sagrada Escritura del Antiguo y Nuevo Testamento. Su mensaje constituye el único patrón o regla para la enseñanza y vida de la iglesia, ya que es testimonio original de Cristo.

3. Sólo la fe (Sola fide)

El pecado no consiste en una suma o acumulación de actos malos, sino en la actitud mala hacia Dios y, por lo tanto, también hacia el prójimo. Las obras que brotan del egoísmo carecen de valor ante Dios por mucho que el hombre crea poder lucirse con ellas. Hace falta un cambio profundo de corazón y de la actitud ante Dios y el prójimo.

La nueva relación con Dios se llama fe ("certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve", Hebreos 11:1).

Esto lo declara el apóstol Pablo en cada una de sus epístolas (Romanos, Corintios, Gálatas, etc.). Lutero rechaza la opinión que el hombre puede salvarse por medio de buenas obras, ya que las obras, para ser "buenas", deben nacer de un corazón bueno y transformado.

Por eso decimos que "sólo la fe salva". Se sobreentiende (y así Lutero lo señaló expresamente) que de la fe brotarán necesariamente los frutos de las buenas obras. Una fe sin obras no es fe, sino ilusión, autoengaño o mera imaginación.

4. Sólo la gracia (Sola gratia)

Dios nos ama incondicionalmente y nos acepta como sus hijos, perdonándonos por misericordia y gracia pura, por la muerte vicaria de Cristo en la cruz (vicario significa "en lugar de").

Este es un regalo que, a menudo, nos cuesta aceptar precisamente por ser gratuito. No hemos hecho ¡nada! para conseguirlo. Dios en su infinita bondad nos ha dado vida en la muerte de su Hijo.